Crítica
Los personajes son tan sinceros, tan creíbles
“Terminas por acercarte a ellos con la misma naturalidad con que Anelio te los muestra”
«Los personajes son tan sinceros, tan creíbles, que terminas por acercarte a ellos con la misma naturalidad con que Anelio te los muestra. La abuela de Caperucita, de puro dislate, acaba siendo una historia cargada de sentido común; de puro fantástica en sus propuestas, termina por ser verosímil en sus consecuencias; y de puro increíble, una verdadera historia donde los personajes te hacen reír y acabar devorando la novela como si de tu propia abuelita se tratara».