Crítica
Transmuta en temblorosa belleza el fragor y el viaje fatigoso
“Cierra el libro con un poema de una tensa, irrepetible hermosura”
«Y cierra el libro con un poema de una tensa, irrepetible hermosura. Texto dedicado a la figura del padre, a su ausencia, encarnada en la perdurabilidad de su olor en las almohadas, con lo que este poemario emocionante, milimétricamente construido, transmuta en temblorosa belleza el fragor y el viaje fatigoso de esas noches absurdas. Y al cerrar sus páginas percibimos ese cansancio casi feliz, casi agradecido, de quien sabe que el sol reaparece, que al menos el silencio de la madrugada se acerca a su fin».