Crítica
Un prodigio de memoria pertinaz que se hace carne y hueso
“Hacía tiempo que no subrayaba tanto un libro con destellos inesperados”
«Hay libros que uno espera mucho tiempo antes de que sean escritos. Cuando los lees parece que ya lo habías soñado o que eran los que realmente querías leer algún día para que la vida fuera más larga […]. Hacía tiempo que no subrayaba tanto un libro con destellos inesperados, construcciones gramaticales sorprendentes y anécdotas y cuentos […]. Como dice Anelio de Juan, el biznieto de Manolo Chimín, la Historia ilustrada del mundo es un “prodigio de memoria pertinaz que se hace carne y hueso contra la usura de la muerte”, y se vuelve carnal desde la seducción y el juego de las palabras».