Fragmento
Relación de seres imprescindibles
Relación de seres imprescindibles — III
EL GALLO DE PELEA
Soberbio quíquere en pleno embate, alas desplegadas, canto de guerra, espuelas a diestro y siniestro, pecho fuera, vamos, apuesto cinco mil por ese pinto girón, a la una, a las dos y a las tres, ahí van, compadre. Pero qué gracia de presidiario. Qué mirada vacía y violenta, y qué fuerza, restallando golpes como de abanico que se abre, cric, abanico que se cierra, piedras de barranquito abajo, al fondo de no sé qué dolor de garganta.